Bueno, hoy he tenido una de esas mañanas tontas, pero tontas de cojones.
Veréis, mi madre quería ir a Santander, así que la he bajado en coche, yo me he ido a dar una vuelta por Mataleñas, por el parque que hay, porque hacia muchos años que no pasaba por ahí. Y la mañana ya se ha puesto entretenida cuando un anciano se ha caído de espaldas por que intento salirse del camino para ir a coger unas hierbas y lo malo es que estaba yo solo para ayudarle, porque encima del susto, el señor pesaba lo suyo y me ha costado un huevo levantarlo.
Luego como no tenia suficiente para completar la mañana baje hasta el palacio de festivales, me llamaron un tío y mi madre, que me dijo que iba al centro a comprar un regalo que luego hablábamos por teléfono y quedábamos… lo malo es que me quede sin batería en el móvil y no me acordaba de ningún numero excepto el mio y el de casa.
Así que ni corto ni perezoso fui andando al centro a ver si tenia suerte y mirando en sus tiendas preferidas la encontraba, pero no había manera, incluso pase por su librería preferida a ver si me podían pasar su numero de teléfono, ya que como suele hacerles pedidos quizás tuviesen su numero de móvil y así llamarla desde una cabina, pero lo malo es que solo tenían el numero de casa, y como que ese que me le y no había nadie excepto la perra.
Así que como no había manera de encontrarla fui a por el coche, ir a casa, y llamarla desde ahí. Pero como quien no quiere la cosa, pues nos encontramos cuando ella iba a la estación de tren, porque como no contestaba, pensaba que me había pasado algo.
En fin, toda una aventura.
Atentamente, Julián Mg

